Fiduciam concedió la financiación a TVR que le permitió desarrollar un nuevo deportivo y comenzar la producción en Gales, un proyecto que representa un coste de capital de 30 millones de libras.

Fiduciam concedió la financiación a TVR que le permitió desarrollar un nuevo deportivo y comenzar la producción en Gales, un proyecto que representa un coste de capital de 30 millones de libras.

09 abril 2021

Cómo convivimos con el COVID-19 y salimos más unidos

Ana Diaz, Marketing Manager y Office Manager de Fiduciam

Fiduciam es una empresa joven y dinámica en la que la colaboración y el trabajo en equipo son la base de nuestra cultura. Casi de la noche a la mañana, el COVID-19 forzó al mundo a un estado de bloqueo total. Esto nos obligó a implementar rápidamente un modelo de teletrabajo para lidiar con esta situación sin precedentes sin perder la cultura colaborativa que nos caracteriza.

¿Cómo se produjo esta transición? Desde una perspectiva tecnológica, el cambio al teletrabajo no supuso esfuerzo puesto, que todos nuestros programas y bases de datos ya estaban “en la nube”. Sin embargo, no era solo nos teníamos que ocupar de la infraestructura operativa.

Siempre teniendo en cuenta lo importante…

Fiduciam es una empresa joven y dinámica en la que la colaboración y el trabajo en equipo son la base de nuestra cultura. Casi de la noche a la mañana, el COVID-19 forzó al mundo a un estado de bloqueo total. Esto nos obligó a implementar rápidamente un modelo de teletrabajo para lidiar con esta situación sin precedentes sin perder la cultura colaborativa que nos caracteriza.

¿Cómo se produjo esta transición? Desde una perspectiva tecnológica, el cambio al teletrabajo no supuso esfuerzo puesto, que todos nuestros programas y bases de datos ya estaban “en la nube”. Sin embargo, no era solo nos teníamos que ocupar de la infraestructura operativa.

Siempre teniendo en cuenta lo importante que es asegurar el bienestar mental en momentos tan difíciles, organizamos diferentes actividades para mantener al equipo motivado y evitar el aburrimiento durante el confinamiento. Especialmente para aquellos compañeros que estaban viviendo solos o compartían apartamentos pequeños.

Intentamos mantener también nuestro tradicional Healthy Friday, pero en vez de pedir comida saludable cada viernes, hacíamos una sesión de estiramientos al terminar la jornada. Era muy divertido vernos a todos en ropa de deporte haciendo posturas de yoga. Estas sesiones dejaron de ser saludables cuando las reemplazamos por unas “cañas y tapas”.

Según iban pasando las semanas, nuevas ideas fueron apareciendo para mantener al equipo conectado, levantar la moral y pasar un buen rato. Creamos encuestas en las que todos podían votar y dejar comentarios motivadores como “quién era la estrella de rock de Fiduciam, el maestro de yoga o el mejor contando batallas”. Organizamos un Talent show, donde el quipo pudo demostrar sus talentos ocultos y las habilidades desarrolladas durante el confinamiento. Tuvimos también el Fiduciam People Quiz, donde cada uno envió una foto de sí mismo de bebé y los demás tenían que adivinar de quién se trataba.

En julio reabrimos la oficina, lo que nos dio la misma sensación que la vuelta al cole: una mezcla agridulce de ganas y preocupación por la salud de nuestros seres queridos. Supuso un esfuerzo importante por parte de todos para garantizar un entorno seguro. Una vez que esta inquietud inicial de regresar a la oficina se atenuó, poder volver a trabajar en un entorno de oficina fue un verdadero placer para muchos empleados.

Las medidas de seguridad que se implementaron incluyeron: una reconfiguración de la oficina asegurando el distanciamiento social con mamparas de metacrilato importadas desde España, gel desinfectante de manos colocados por toda la oficina, controles diarios de temperatura, etc. Como en casi todos los centros de trabajo, hemos tenido algún caso positivo aislado, pero gracias a nuestra política y al esfuerzo de todos, el virus no tuvo posibilidad de propagarse por el equipo.

Con todo esto, en seguida recuperamos los buenos hábitos de tomar algo juntos después de trabajar el viernes. Sin embargo, en vez de ir al pub de siempre, nos quedamos en la oficina para evitar riesgos de contagios. Hemos mantenido la nevera de la oficina llena de cerveza y vino y hasta tuvimos concurso de talla de calabazas y disfraces de Halloween.

Al estar ubicados en Oxford Circus, el punto más céntrico de Londres, hemos podido presenciar escenas surrealistas durante el último año: una Oxford Street totalmente desierta, la policía disparando botes de gas a los manifestantes negacionistas frente a nuestra oficina, la odisea para encontrar un sándwich a la hora de la comida, la adaptación de cada rincón como local al aire libre…. Gracias a las duras medidas que el gobierno ha adoptado y los programas de rastreo y vacunación, ya podemos ver cómo Londres empieza a recuperar su ajetreo habitual. Reflexionando sobre cómo los últimos 12 meses han afectado a Fiduciam, llegamos a la conclusión de que esta crisis ha unido más a nuestro equipo, gracias a su espíritu positivo y optimista.  No ha sido un nada fácil, pero salimos más fuertes de lo que entramos.

10 marzo 2021

Tres días de huida de Venezuela para incorporarme a mi nuevo trabajo en Londres

Valeria Quintana Barbella, analista de riesgo senior en Fiduciam.

¿Qué pasa cuando consigues un trabajo en Londres, pero estás en medio de una pandemia global y vives en un país bajo estricto confinamiento?

Valeria, una profesional de banca de inversión con ocho años de experiencia en Venezuela, consiguió un trabajo en Fiduciam como analista de riesgo senior, pero llegar a Londres se convirtió en toda una odisea. Aunque tenía una justificación válida para salir del país, su única forma de poner rumbo a Londres fue a través de los canales humanitarios. Esta es su historia…

Aceleré el paso pues sentía que podía escuchar los pasos del militar tras los míos. Intenté mirar discretamente por encima de mi hombro para que mis movimientos no generaran…

¿Qué pasa cuando consigues un trabajo en Londres, pero estás en medio de una pandemia global y vives en un país bajo estricto confinamiento?

Valeria, una profesional de banca de inversión con ocho años de experiencia en Venezuela, consiguió un trabajo en Fiduciam como analista de riesgo senior, pero llegar a Londres se convirtió en toda una odisea. Aunque tenía una justificación válida para salir del país, su única forma de poner rumbo a Londres fue a través de los canales humanitarios. Esta es su historia…

Aceleré el paso pues sentía que podía escuchar los pasos del militar tras los míos. Intenté mirar discretamente por encima de mi hombro para que mis movimientos no generaran ningún tipo de suspicacia. No había nadie siguiéndome. Me sentía como una fugitiva, como si estuviese huyendo con secretos de Estado en mi maleta en lugar de los 23 kg permitidos de artículos personales. El proceso de escapar de Venezuela durante la cuarentena se sintió como si fuese parte de un thriller de acción de Hollywood.

Los constantes interrogatorios combinados con las medidas de bioseguridad alargaron el proceso de migración en el aeropuerto más de lo habitual. Mientras hacía la cola de migración, rompí brevemente el distanciamiento social para escuchar las conversaciones de mis compañeros de viaje. Todos habían pasado por experiencias horribles, igual que las historias que ellos mismos habían escuchado de otros. Mi nivel de ansiedad aumentó cuando este chisme invadió mis pensamientos y me hizo imaginar los diferentes escenarios que podían arruinar mi plan de escape.

Mentalmente me dediqué a hacer un inventario mental de todos los documentos que necesitaba tener a mano en caso de que apareciera uno de estos escenarios. En el aeropuerto me preguntaron cuál era el motivo de mi viaje, revisando toda la evidencia que lo respaldaba. Incluso me pidieron los documentos de viaje de mi osito de peluche.

El aeropuerto era una mezcla de pasajeros ansiosos, funcionarios en trajes protectores y militares cuyos rifles se interponían cuando revisaban nuestros pasaportes. Nada que fuese muy distinto a la odisea para llegar al aeropuerto. Las calles y autopistas de Caracas, y especialmente las que llevan al aeropuerto, estaban repletas de alcabalas con policías y militares controlando y, por lo tanto, dificultando mi viaje hacia allá.

Encontrar un pasaje fue ya difícil de por sí. Venezuela estaba aún bajo un estricto confinamiento. No se permitían vuelos entrantes o salientes, excepto para viajes humanitarios; es decir, para residentes extranjeros atrapados en el país o personas, como yo, con razones válidas y documentadas para irse. Encontrar un pasaje en poco tiempo fue difícil y muy caro. Debo admitir que contemplé viajar en una lancha hasta Curazao o Aruba, manejar a través de la frontera con Colombia o abordar un pequeño avión bimotor y volar a la República Dominicana o incluso a Trinidad y Tobago. Afortunadamente, debido a que cumplía con los criterios (contrato de trabajo y pasaporte italiano) una agente de viajes muy hábil me encontró un pasaje a bordo de n vuelo humanitario.

Dejar Venezuela fue sólo la primera parte de un viaje de tres días que me llevaría a mi nueva vida en Londres. El vuelo humanitario me llevó a México, lamentablemente no pude ir a la playa, ya que llegaba en la noche y salía temprano al día siguiente hacia Miami. Tampoco en Miami pude ir a la playa ya que estaría ahí sólo cuatro horas hasta partir hacia Londres. Sí, para los venezolanos tener un buen bronceado es muy importante.

Después de un vuelo de tres horas, llegamos a un barrio mexicano. México nos recibió con un clima caliente y húmedo, y bebidas de cortesía en el hotel, las que me aconsejaron no beber por las bacterias en el agua. Ya había sobrevivido a la primera etapa de mi viaje, así que me sentí aventurera y me lo bebí de todas formas.

Ocho horas después me encontré de nuevo en el vestíbulo del hotel con mi maleta - esta vez sin que nos ofrecieran bebidas de cortesía - esperando al taxi que me llevaría al aeropuerto. Esta vez el panorama era diferente, había vida en el aeropuerto. Mucha gente comprando en las tiendas de duty-free y comiendo algo antes de embarcar. Parecía que la vida era, efectivamente, compatible con el coronavirus. Un escenario completamente diferente al de Caracas.

El vuelo a Miami duró un tercio del tiempo total que tuve que esperar en el aeropuerto de Miami. Después de un café con leche de Starbucks (imprescindible para los venezolanos tan pronto como pisamos tierras extranjeras), pude respirar tranquila al ver que mi vuelo a Londres llegaba a tiempo. Bueno, respirar es mucho decir cuando llevaba casi 27 horas inhalando y exhalando en una mascarilla N95 durante las últimas 11 horas, más 18 horas el día anterior.

Finalmente, a las 7 pm embarqué mi último avión rumbo a Londres. Afortunadamente, los vientos de cola acortaron una hora del tiempo de viaje, tiempo que perdí arrastrando mi maleta de 23 kg (aunque sentía pesaba como media tonelada) por Abbey Road tratando de encontrar el apartamento de mis amigos. Tras una cálida bienvenida, un buen plato de comida y una siesta, finalmente pude decir "llegué sana y salva a mi nueva casa".

Mudarme a Londres significó viajar por cuatro países diferentes en tres días, un calvario digno de un artículo, pero con la más dulce de las recompensas: formar parte del equipo de Fiduciam.

30 diciembre 2020

Sin tiempo para Zoom

Equipo de Fiduciam

2020 ha sido un año desafiante para todos. Mientras esperamos un 2021 con la esperanza de la vacuna prometida, tratamientos y recuperación, nos gustaría tomarnos un momento para echar la vista atrás. Bien es cierto que la pandemia nos unió y mostró lo mejor de la humanidad; sin embargo, también trajo tremendos destrozos y se cobró muchas víctimas. Nosotros pusimos nuestro granito de arena para combatir esta crisis apoyando a las PYMES durante toda la pandemia y concediendo financiación para nuevos proyectos. Mientras otros cerraban sus puertas, nuestro equipo hizo un esfuerzo extraordinario para mantener nuestro habitual ritmo de trabajo y nuestros inversores continuaron demostrando su intachable compromiso. Fiduciam siguió creciendo en 2020, tanto en número de empleados como en volumen de financiación; y tuvimos el honor…

2020 ha sido un año desafiante para todos. Mientras esperamos un 2021 con la esperanza de la vacuna prometida, tratamientos y recuperación, nos gustaría tomarnos un momento para echar la vista atrás. Bien es cierto que la pandemia nos unió y mostró lo mejor de la humanidad; sin embargo, también trajo tremendos destrozos y se cobró muchas víctimas. Nosotros pusimos nuestro granito de arena para combatir esta crisis apoyando a las PYMES durante toda la pandemia y concediendo financiación para nuevos proyectos. Mientras otros cerraban sus puertas, nuestro equipo hizo un esfuerzo extraordinario para mantener nuestro habitual ritmo de trabajo y nuestros inversores continuaron demostrando su intachable compromiso. Fiduciam siguió creciendo en 2020, tanto en número de empleados como en volumen de financiación; y tuvimos el honor de ser acreditados por el British Business Bank para conceder las ayudas CBILS (programa de ayudas por interrupción del negocio por Coronavirus) del gobierno de Reino Unido. Una vez más cerramos el año con un toque de humor en el que nuestra Jane Bond os desea unas felices fiestas y próspero año nuevo.

20 marzo 2020

¿De dónde viene nuestro nombre “Fiduciam”?

Neal Skinner

Proviniendo de la palabra latina fiducia, cuya raíz (fides) significa fe o confianza, "Fiduciam" se puede traducir como acreedor hipotecario fundamentado en la confianza recíproca  entre fiduciante y fiduciario.

Fiducia cum creditore (que no debe confundirse con fiducia cum amico) fue uno de los primeros tipos de hipoteca romana. La propiedad era transferida por el prestatario al prestamista en fideicomiso, como garantía bajo el principio de buena fe (bona fides), en cuya virtud la conducta de las partes ha de ser recta y honesta.

El Fiducia cum creditore creó un sistema de confianza mutua entre prestatario y prestamista porque:

  • Bajo el pactum fiduciae, el prestatario entregaba la posesión del…

Proviniendo de la palabra latina fiducia, cuya raíz (fides) significa fe o confianza, "Fiduciam" se puede traducir como acreedor hipotecario fundamentado en la confianza recíproca  entre fiduciante y fiduciario.

Fiducia cum creditore (que no debe confundirse con fiducia cum amico) fue uno de los primeros tipos de hipoteca romana. La propiedad era transferida por el prestatario al prestamista en fideicomiso, como garantía bajo el principio de buena fe (bona fides), en cuya virtud la conducta de las partes ha de ser recta y honesta.

El Fiducia cum creditore creó un sistema de confianza mutua entre prestatario y prestamista porque:

  • Bajo el pactum fiduciae, el prestatario entregaba la posesión del inmueble hasta que la deuda fuese satisfecha.
  • Había una cláusula adicional contemplada para el caso en que el prestatario no abonara la cantidad debida. El prestamista, como fiduciario,  podía vender el inmueble por un precio inferior al valor de la deuda o, en caso contrario, conservar la propiedad. 

Tan exitosa fue la modalidad fiducia cum creditore que, a pesar de la llegada de la prenda(pignus), no solo sobrevivió hasta finales del Imperio Romano, sino que ha seguido en vigor en el Derecho Holandés moderno, como Bewind, y en el Alemán, como treuhand.  En 2007, fiducie se reintrodujo en el Código Civil Francés, cuando requiere que la propiedad sea mantenida por un administrador independiente; de hecho, Fiduciam a veces usa fiducie cuando presta contra una seguridad en Francia.

Este concepto de fides o "confiabilidad", "fidelidad", "confianza" fue tan esencial para el Derecho Romano que se convirtió en una virtud principal del su Código Moral (el mos maiorum/ "costumbre ancestral") y deificado en una diosa con un templo en la Colina Capitolina, en el centro espiritual de la antigua ciudad entre el Foro y el Campo de Marte.

De la misma manera, Fiduciam integra esta virtud en el ADN de nuestra cultura, en cómo somos y qué hacemos. Nuestros clientes siempre encontrarán en nosotros la confianza para tratar de manera segura y fiable toda financiación.

06 marzo 2020

Mujeres que inspiran, se apoyan y promueven la equidad en el sector financiero

Ana Diaz - Marketing Manager of Fiduciam

Somos ocho el número de integrantes del equipo español en Fiduciam y ¡todas mujeres! Es triste, a la vez que necesario, tener que remarcar el hecho de que el equipo esté completamente dominado por el género femenino en un campo donde las mujeres tenemos que luchar cada día para demostrar nuestra valía y ganarnos el respeto del sector. Por esto, Fiduciam apoya y promueve la participación de las mujeres en la comunidad financiera.

El equipo de Fiduciam tiene una proporción de casi 50:50 entre hombres y mujeres, y el verano pasado Fiduciam fue seleccionada por el ministerio de Economía británico para participar en el Women in Finance Charter; un compromiso entre dicho ministerio y algunas empresas para trabajar juntos para construir…

Somos ocho el número de integrantes del equipo español en Fiduciam y ¡todas mujeres! Es triste, a la vez que necesario, tener que remarcar el hecho de que el equipo esté completamente dominado por el género femenino en un campo donde las mujeres tenemos que luchar cada día para demostrar nuestra valía y ganarnos el respeto del sector. Por esto, Fiduciam apoya y promueve la participación de las mujeres en la comunidad financiera.

El equipo de Fiduciam tiene una proporción de casi 50:50 entre hombres y mujeres, y el verano pasado Fiduciam fue seleccionada por el ministerio de Economía británico para participar en el Women in Finance Charter; un compromiso entre dicho ministerio y algunas empresas para trabajar juntos para construir una industria más equilibrada y justa.

Marieke Eskens, directora, analista de riesgos senior y coordinadora de analistas junior, afirma: “tiene todo el sentido que nosotros apoyemos al Women in Finance Charter ya que somos una empresa que comparte los valores que este estatuto sostiene, siendo la base de nuestra manera de operar”.

De la misma manera, Johan Groothaert, director ejecutivo de Fiduciam, comentaba: “hemos firmado Women in Finance Charter para que seamos responsables públicamente de nuestras prácticas de igualdad y diversidad de género. Creemos que la diversidad y la inclusión en nuestro lugar de trabajo conducen a un entorno empresarial exitoso y dinámico.”

Actualmente, más del 55% de nuestros ingresos provienen del extranjero, siendo el personal femenino quien aporta el 63% de estos números.

Como explicaba al principio, el equipo español cuenta con experimentadas analistas de riesgo que trabajaban para bancos y fondos de deuda españoles, y profesionales más jóvenes recientemente graduadas. Esta combinación, compartida con el resto de mujeres en la empresa, ha dado lugar a un equipo fuerte y desenvuelto, donde nos patrocinamos unas a otras y colaboramos a desarrollar nuestro talento.

Es todo un honor ser parte de este equipo de mujeres que inspiran cada día, donde explotamos la riqueza de la diversidad, promovemos la equidad, y cambiamos la conciencia de la mujer en esta industria. Cuantas más empresas se animen a participar en iniciativas como esta, otras muchas se sumarán a hacer lo mismo; no sólo dando mejores oportunidades laborales a las mujeres, si no contribuyendo a la sociedad en conjunto.

19 diciembre 2019

Mientras los bancos causan desesperación, los Papá Noeles de Fiduciam traen esperanza

El equipo de Fiduciam

Para la mayoría de emprendedores y pymes se ha vuelto casi imposible contar con los bancos tradicionales para financiar un nuevo proyecto o para expandir su negocio. La banca tradicional continúa reduciendo sus carteras de préstamos comerciales en toda Europa como resultado de las reglas de Basilea III. Esta cultura de marcar la casilla, la despreocupación por las relaciones con los clientes y enrevesados procesos de solicitud de préstamos hacen que sea cada vez más difícil confiar en la financiación tradicional. Sin embargo, este vacío está siendo llenado por empresas como Fiduciam. De hecho, 2019 ha sido un gran año para nosotros. Continuamos nuestra rápida expansión contratando a 25 nuevos miembros; nuestra cartera de préstamos superó los 260M€ y la producción mensual se ha disparado durante el…

Para la mayoría de emprendedores y pymes se ha vuelto casi imposible contar con los bancos tradicionales para financiar un nuevo proyecto o para expandir su negocio. La banca tradicional continúa reduciendo sus carteras de préstamos comerciales en toda Europa como resultado de las reglas de Basilea III. Esta cultura de marcar la casilla, la despreocupación por las relaciones con los clientes y enrevesados procesos de solicitud de préstamos hacen que sea cada vez más difícil confiar en la financiación tradicional. Sin embargo, este vacío está siendo llenado por empresas como Fiduciam. De hecho, 2019 ha sido un gran año para nosotros. Continuamos nuestra rápida expansión contratando a 25 nuevos miembros; nuestra cartera de préstamos superó los 260M€ y la producción mensual se ha disparado durante el año. Octubre fue un mes récord con más de 51,7M€ de financiación otorgados a emprendedores y sus empresas. En 2019 también nos expandimos a Alemania abriendo una oficina en Frankfurt y cerramos nuestro primera operación escocesa. Esperamos un 2020 aún más exitoso y deseamos a todos nuestros clientes un Feliz y Próspero Año Nuevo.

24 julio 2019

Financiación a promotores inmobiliarios en Reino Unido a través de segundas residencias en España

Cristina Villén – Originadora del equipo español

Muchos promotores que necesitan financiación adicional para poner en marcha nuevos proyectos, tienen con frecuencia una parte sustancial de su patrimonio inmovilizado en segundas residencias en España de las que no pueden obtener un rendimiento, ya que la banca tradicional española raramente presta contra dichos activos.

Con frecuencia, el promotor necesita los fondos para un proyecto específico en el Reino Unido durante no más de tres años, pero la cantidad que puede pedir prestada o extraer de una propiedad en el Reino Unido es insuficiente para financiar la totalidad del proyecto. Si bien los promotores podrían financiarse a través de la deuda intermedia o el capital preferente, el coste de dicha deuda es, por lo general, prohibitivo.

Muchos promotores que necesitan financiación adicional para poner en marcha nuevos proyectos, tienen con frecuencia una parte sustancial de su patrimonio inmovilizado en segundas residencias en España de las que no pueden obtener un rendimiento, ya que la banca tradicional española raramente presta contra dichos activos.

Con frecuencia, el promotor necesita los fondos para un proyecto específico en el Reino Unido durante no más de tres años, pero la cantidad que puede pedir prestada o extraer de una propiedad en el Reino Unido es insuficiente para financiar la totalidad del proyecto. Si bien los promotores podrían financiarse a través de la deuda intermedia o el capital preferente, el coste de dicha deuda es, por lo general, prohibitivo.

Préstamo contra las segundas residencias en España

No obstante, existe una solución: un pequeño grupo de financieras británicas ofrecen financiación contra segundas residencias en España. Normalmente alcanzando unos LTVs de hasta el 50% de la tasación RICS, así como tipos de interés similares a los que se ofrece en el mercado financiero británico, es decir, alrededor del 0,8% mensual y con un plazo máximo de tres años.

Habitualmente se suele ofrecer la posibilidad de desembolsos múltiples y amortizaciones parciales, lo que reduce los costes financieros de la operación, dado que en todo momento se puede “ajustar” el importe del préstamo a las necesidades del cliente

  

Artículo completo en: Bridging & Commercial

+44 208 075 9370 (España)

+44 203 290 1933 (Reino Unido)

+353 85 257 6488 (Irlanda)

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